#ArtículoRecomendado Todo lo que hay que saber para prevenir la otitis y la conjuntivitis

10 enero, 2019

Ya arrancó a pleno la temporada de playa y piletas, con largas horas de exposición al agua, al calor y la humedad, situación que permite la proliferación de dolorosas otitis y molestas conjuntivitis e irritaciones oculares. Qué hacer para evitar la aparición de estas molestas afecciones.

El dolor de oídos y la irritación de los ojos son de las afecciones más comunes y frecuentes de la temporada estival. Ambas se producen por pasar muchas horas disfrutando del agua en piletas o el mar y suelen afectar mayormente a los chicos de entre 7 a 12 años. “Sin embargo, nadie está exento, ni siquiera los adultos, de padecer una otitis externa (OE), patología también conocida como la otitis del nadador o de las piscinas”, le explica a Clarín el Dr. Juan Carlos Razetti, médico otorrinolaringólogo, miembro del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Italiano de Buenos Aires. “Se trata de una inflamación del conducto auditivo externo (CAE) causada habitualmente por una infección”, agrega.

Según explica Razetti, la humedad y las alteraciones del epitelio del CAE favorecen que la flora habitual provoque la infección. Los gérmenes más frecuentes son Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus. “El síntoma principal es la otalgia, que puede ser muy intensa, con un dolor que se acentúa al traccionar el pabellón auricular o al presionar el cartílago que precede al CAE. Es decir, el malestar aumenta cuando se lo presiona o al tocar o mover la oreja. También puede haber secreción, fiebre y si el conducto se encuentra muy inflamado, hipoacusia”, completa Razetti.

La Dra. Lorena Belli, otorrinolaringóloga de los Centros de Diagnóstico DIM, relaciona la OE no sólo como un fenómeno estacional relacionado con el mayor uso de fuentes de agua. “Algunas personas presentan conductos auditivos más estrechos y pueden ser más propensos a tener este tipo de afecciones”, dice. Y agrega: “Otras causas posibles son la limpieza excesiva del conducto con elementos no apropiados que generan traumatismos locales”.

Diagnóstico y síntomas

Los principales síntomas son de inicio rápido (generalmente en 48 horas) y el primero de ellos es la otalgia (dolor agudo en el oído), que suele estar acompañado de calor en la zona y dolor al masticar. También puede aparecer hipoacusia o sensación de tener el “oído tapado”. “De hecho, la fiebre es mucho menos frecuente en estos casos que en la otitis media aguda”, explica Belli.

“El examen físico es fundamental para certificar el diagnóstico, aunque a veces se dificulta porque el paciente tiene muy sensible y dolorida la zona y se hace difícil el examen con el otoscopio”. Puede o no haber otorrea (presencia y emisión de flujo purulento por el conducto auditivo externo), aunque no es un signo necesario para el diagnóstico.

El Dr Razetti agrega que la OE suele afectar a un solo oído, es decir, ser unilateral, aunque en un 10 por ciento de los casos, puede ser bilateral (dolor en ambos oídos). “Los más graves pueden constituir una verdadera infección del tejido celular subcutáneo (denominado celulitis)”, dice el médico. “Un 10 por ciento de la población la padece en algún momento de su vida, con un pico de incidencia entre los 7 y los 12 años, sin diferencias entre sexos”, agrega.

Según el Dr Razetti, hay que diferenciar la OE de la otitis media aguda (OMA), que es un proceso inflamatorio del oído medio, que puede ser bacteriana -causada por neumococo o por Haemophillus influenzae-, o por los virus que producen cuadros gripales. “En esos casos se manifiesta con síntomas como fiebre, dolor de oído, hipoacusia (disminución de la audición) y, en ocasiones, supuración del oído”, indica.

Fuente. Clarín

Posted in Noticias by Clinica Chacabuco